Yuna

125.00

Sin existencias

Esta llave fue creada en un tiempo que no sabe de relojes,
cuando los sueños aún se decían en voz alta y las heridas todavía no tenían nombre.

Dentro de cada mujer habita una niña secreta.
No envejece, no se marcha, no olvida.
A veces ríe en silencio, a veces se esconde detrás de recuerdos que duelen, esperando que alguien vuelva a mirarla sin miedo.

La llave toma forma de mariposa, porque toda infancia es una promesa de transformación. Sus alas, caladas con enredaderas, guardan los caminos por los que creció el alma: raíces finas que sostienen lo frágil, y también lo protegen.

En su corazón descansa una una piedra que cambia de color según la luz, como cambian los recuerdos cuando por fin nos atrevemos a tocarlos. Es la guardiana de la ternura perdida, de los juegos olvidados y de las palabras que nunca se dijeron.

Esta llave no abre puertas exteriores.
Abre cajitas antiguas donde duermen risas, lágrimas y deseos.

Quien la lleve podrá elegir escuchar a esa niña,
abrazarla cuando tiemble,
dejarla jugar otra vez…

o cerrar suavemente la puerta
y prometerle que algún día volverá.

 

Porque algunas llaves no buscan escapar,
sino regresar.

Hecho 100% a mano.

Material: Plata de ley 925

Piedra: Tanzanita

Información adicional: Incluye cadena de 45cm

Sin existencias