Dorada, pura y cargada de intención. La cera de abeja ha sido utilizada en rituales desde tiempos ancestrales, y estas velas llevan consigo toda esa energía de abundancia, atracción y manifestación.
Úsalas en tus rituales de los días 11 y 22, cuando la energía numerológica está en su punto más alto, o enciéndelas cada vez que necesites conectar con tu propósito y llamar hacia ti lo que deseas.